La tos de las perreras es la enfermedad respiratoria más común que un perro puede contraer en una residencia, guardería o cualquier sitio con concentración de perros. Raramente es grave, pero produce tos seca persistente durante semanas, contagia a otros perros con los que conviva tu mascota en casa y se evita casi al 100% con una vacuna sencilla. Esta es la guía completa.
Qué es la tos de las perreras
Aunque se llama así, no es una enfermedad sino un síndrome: un cuadro respiratorio causado por una combinación de virus y bacterias que infectan el tracto respiratorio superior del perro. Los principales agentes:
- Bordetella bronchiseptica: la bacteria principal (de ahí que la vacuna se llame «Bordetella»).
- Virus parainfluenza canina: también incluida en la polivalente DHPPi.
- Adenovirus tipo 2: también en la polivalente.
- Otros menos frecuentes: herpesvirus canino, micoplasma.
El nombre coloquial viene del entorno donde se observó primero: las residencias caninas («kennels» en inglés) o cualquier sitio con muchos perros juntos.
Cómo se contagia
La transmisión es por aerosoles: cuando un perro infectado tose o estornuda, expulsa microgotas con la bacteria/virus al aire. Otro perro cercano las inhala y se infecta.
Por eso es típica en:
- Residencias y guarderías caninas.
- Centros de adiestramiento.
- Concursos y exposiciones.
- Parques con concentración de perros.
- Veterinarios (sala de espera).
Período de incubación: 3-10 días tras el contacto. Por eso a veces tu perro vuelve a casa «perfecto» de la residencia y empieza a toser una semana después.
Síntomas
El cuadro típico:
- Tos seca persistente, que puede sonar como si estuviera «atragantándose con algo».
- Carraspeo o arcadas, a veces con saliva blanca.
- Empeora con esfuerzo (paseo, juego) o emoción (llamar al timbre).
- El perro come normal y mantiene buen estado general.
- En casos complicados: fiebre, abatimiento, secreción nasal.
Cuándo preocuparse: si la tos va con fiebre, apatía clara, pérdida de apetito o no remite tras 7-10 días, ve al veterinario. Puede haber complicación bacteriana.
La vacuna: Bordetella
Existen dos formatos:
Intranasal (gotas en la nariz)
- Efecto: 3-5 días.
- Duración: 6-12 meses.
- Ventaja: respuesta rápida, ideal si te vas pronto.
- Desventaja: algunos perros se la quitan estornudando justo después.
Inyectable (subcutánea)
- Efecto: 7-14 días.
- Duración: 12 meses.
- Ventaja: dosis confirmada en circulación.
- Desventaja: efecto más lento (no sirve si tienes residencia pasado mañana).
Recomendación práctica
Para una residencia en 1-2 semanas, vale cualquiera. Para residencia en menos de 1 semana, intranasal. Si te vas con menos de 3 días de margen, ya es tarde para la vacuna: avisa a la residencia y valora opciones (cuidador a domicilio, retrasar reserva).
Precio orientativo en España
La vacuna Bordetella cuesta entre 20 y 35 € en clínica veterinaria, según la marca y la zona. Suele incluir una revisión rápida del perro, que ya te conviene tener antes de residencia.
Comparado con el coste de una residencia (15-40 €/día), poner la vacuna es siempre una inversión razonable. Sobre todo si tu perro va a usar residencia o guardería más de una vez al año.
Qué piden las residencias
La situación varía:
- Residencias serias: la exigen siempre, vigente en los últimos 6-12 meses según política.
- Algunas premium: exigen específicamente el formato intranasal por su rapidez de respuesta.
- Guarderías de día con grupo común: casi siempre obligatoria.
- Residencias muy básicas: a veces no la piden. Mala señal sobre su criterio sanitario.
Si la residencia no te pide cartilla con la Bordetella vigente, considéralo señal de alarma sobre el resto del estándar sanitario del centro. Lo explicamos en la guía con 9 criterios para elegir residencia.
¿Y los gatos?
Los gatos no necesitan esta vacuna específica, pero tienen su equivalente: la trivalente felina protege contra rinotraqueítis y calicivirus, los virus respiratorios equivalentes en gatos. Está en la guía completa de vacunas (sección felina).
¿Mi perro ya la tiene?
Revisa la cartilla y busca un sello con «Bordetella», «Pi Bb» o «tos de las perreras». Si dice solo «polivalente» o «DHPPi», probablemente no la lleva. La parainfluenza de la polivalente da protección parcial pero NO sustituye a la Bordetella específica.
Si tu perro vuelve con tos de la residencia
Plan razonable:
- Avisa a la residencia. Es importante para ellos saberlo (puede afectar a otros perros). Las residencias serias agradecen el aviso.
- Llama a tu veterinario. No suele ser urgente pero confirma que es tos de las perreras y no otra cosa.
- Aísla tu perro de otros perros al menos 2 semanas (es muy contagioso).
- Paseo más corto y sin esfuerzo hasta que mejore.
- Hidrata bien y evita ambientes secos.
- Antibiótico si el veterinario lo prescribe (solo si hay sospecha de complicación bacteriana severa).
La mayoría de casos se resuelven solos en 1-3 semanas. Solo en perros muy mayores, cachorros pequeños o inmunodeprimidos puede ser problema serio.
Prevención más allá de la vacuna
- Pregunta a la residencia si exigen Bordetella a todos los huéspedes. Si exigen, hay menos riesgo de contagio cruzado.
- Pregunta cuántos perros conviven en cada grupo y cómo se separan los nuevos. Aislamiento de nuevos 24-48 h es buena práctica.
- Evita visitar el parque con muchos perros la semana previa. Llegas a la residencia con tu animal «limpio».
- Mantén polivalente al día. Da inmunidad parcial frente a parainfluenza y adenovirus.



